Ante la crisis, los más poderosos, los actores y países ricos, anuncian medidas que, en lugar de atacar sus causas, provocan recortes sociales haciendo que paguen quienes no son responsables de la actual situación; se mantiene, por tanto, el actual modelo económico desigual, asociado al despilfarro y al consumo sin límites.
Pedro Olalla tiene más razón que un santo y desde luego no tiene pelos en la lengua.
Ante la crisis, los más poderosos, los actores y países ricos, anuncian medidas que, en lugar de atacar sus causas, provocan recortes sociales haciendo que paguen quienes no son responsables de la actual situación; se mantiene, por tanto, el actual modelo económico desigual, asociado al despilfarro y al consumo sin límites.
Pedro Olalla tiene más razón que un santo y desde luego no tiene pelos en la lengua.